Por: Gonzalo Benito Zamora
El peronismo volvió a reunirse este sábado en Ushuaia con un objetivo claro. Empezar a discutir qué proyecto de provincia quiere construir antes de entrar en la disputa por los nombres propios. El encuentro se realizó en el gimnasio de la AEP y reunió a referentes de distintas vertientes del movimiento en un espacio colmado, con una convocatoria que se construyó desde las bases y no a través de campañas mediáticas o en redes sociales.
El dato político no estuvo solamente en la concurrencia. También en la lógica del encuentro. La discusión se planteó en torno a lo que los organizadores denominan el “Modelo Fueguino de Desarrollo”, una idea que apunta a sentar las bases de un proyecto de provincia con horizonte en 2027. El planteo intenta invertir una dinámica habitual en la política local, donde muchas veces el debate comienza por las candidaturas y recién después se intenta acomodar el programa.
El encuentro también dejó otro mensaje, quizás más dirigido hacia adentro del propio peronismo. La discusión estratégica debe darse en torno al proyecto de provincia y no alrededor de liderazgos individuales. En ese sentido, la convocatoria buscó marcar un límite a cualquier intento de instalar candidaturas como hechos consumados dentro del espacio. Ningún sector debería considerar que su referente es el candidato natural solo por pertenecer a determinada estructura o trayectoria.
La ausencia del presidente del partido, Walter Vuoto, no pasó desapercibida, aunque tampoco alteró el clima general del encuentro. Más bien reforzó la idea de que el proceso que se intenta poner en marcha pretende involucrar a distintos sectores y sensibilidades dentro del movimiento. El objetivo parece ser otro. Construir una base de acuerdos que permita discutir el futuro político de la provincia sin que la conversación quede atrapada en la lógica de las internas anticipadas.
En ese proceso también quedó expuesto quiénes ya forman parte de esta mirada y qué espacios todavía deben ser convocados. La idea que circuló durante el encuentro fue que el momento político exige ampliar, no cerrar. Sin sectarismos ni exclusiones prematuras. La premisa que atravesó las intervenciones fue que el escenario actual no se resuelve con fragmentación sino con acuerdos.
El contenido de esos acuerdos aparece bastante definido en términos generales. Una mirada productiva del desarrollo provincial, con eje en el empleo, la obra pública y el impulso al sector PyME. No se trata de un programa detallado ni de una plataforma electoral. Es, por ahora, una dirección política que intenta ordenar la discusión.
El acto del sábado no resolvió la interna peronista ni definió liderazgos. Pero sí dejó planteado algo que no siempre ocurre en la política fueguina. La intención de discutir primero qué provincia se quiere construir y recién después quién puede conducir ese proceso. Si ese orden se mantiene o vuelve a invertirse cuando se acerquen las elecciones será, probablemente, la verdadera prueba de este intento de reorganización.