“No tienen vergüenza, me dan asco”, gritó Rosita. Es una de las tantas jubiladas y jubilados que cada miércoles se movilizan al Congreso para reclamar por el ajuste en su contra del Gobierno nacional. El grito era para la Policía de la Ciudad que, otra vez, se plegó al operativo antipiquetes nacional y golpeó a jubilados y discapacitados, que se movilizaron por el tratamiento de la ley de emergencia en la Cámara de Diputados.
Rosita quedó tendida en el piso después de ser gaseada y empujada por los efectivos de la Policía de la Ciudad, según reportó la periodista Lula González en la cobertura de la movilización. “Hubo mucha hazaña contra las mujeres, contra las periodistas, las fotoperiodistas, las mujeres discapacitadas y las jubiladas. Mucha violencia dirigida hacia las mujeres por parte de la Policía de la Ciudad”, dijo González. Asimismo, contó que la jubilada Rosita convulsionó, producto de los golpes y gases que le tiró la policía, por lo que tuvo que ser atendida. Pero no fue la única herida por la represión de cada miércoles.
Guadalupe, una joven con disminución visual, contó que la Policía de la Ciudad avanzó luego de que le recriminaran que estaban realizando un registro audiovisual de las personas que participaban de la movilización. La mujer denunció haber sido alcanzada por una bala de goma, que le rozó el cuerpo. “Nos estamos acostumbrando a esta crueldad porque el gobierno de Javier Milei no cierra sin represión, pero vamos a seguir en la calle, no nos van a meter miedo. Que le peguen a personas con discapacidades es vivir como en las épocas más oscuras del país”, contó.
El padre Francisco “Paco” Olveira, quien asiste cada miércoles a la movilización por los jubilados, contó el accionar de la Policía de la Ciudad. “No tienen cerebro, no se entiende. La represión la realizan policías que no llegan a fin de mes, que se están suicidando”, expresó indignado.
Según trascendió, la Policía de la Ciudad demoró a cinco personas que asistieron a la marcha, pero luego fueron liberadas.
Este miércoles, la movilización de los jubilados coincidió con la movilización convocada por el Foro Permanente para la Promoción y la Defensa de los Derechos de las Personas con Discapacidad debido a la sesión especial impulsada por los bloques opositores para emplazar al oficialismo a tratar en comisiones la prórroga de la Emergencia Nacional en Discapacidad, que vence el 31 de diciembre.
De acuerdo al plan de trabajo aprobado en la sesión de Diputados, por unanimidad, contempla dos reuniones informativas el 16 y 23 de septiembre, cuando se debería dar dictamen. La represión ocurrió luego del acto realizado por instituciones y organizaciones del sector, personas con discapacidad, familias, trabajadores y referentes políticos en respaldo a la prórroga.
“Seguimos luchando, aprendimos a estar presentes y no esperamos ningún regalo del cielo. La ley se tiene que cumplir, hay que seguir mostrando que la emergencia está peor”, sostuvo el coordinador del Foro Permanente, Pablo Molero.
Las organizaciones y trabajadores denuncian que, a pesar de la vigencia de la emergencia, los aranceles continúan por debajo de los costos necesarios para garantizar las prestaciones, que no se realizó el estudio de costos previsto por la ley, que el Ministerio de Capital Humano mantiene demoradas pensiones por discapacidad y las compensaciones de emergencia no se están pagando.