La performance malvinera de Javier Milei en Naciones Unidas (ONU) no sólo desató el rechazo al diálogo por parte del gobierno británico sino que ahora despertó los alaridos de la ultraderecha en la Cámara de Representantes, que exigió “fortalecer” la presencia militar en las Islas Malvinas para que la Argentina desista de su reclamo por soberanía.
Sorprendentemente, el encargado de pedir que se redoble el poderío armamentístico en el archipiélago argentino fue Nigel Farage, el legislador del partido Reform UK que por muchos es considerado como “el Milei británico” o algo así.
Farage no es cualquier dirigente de derecha sino el principal referente ultra de ese espacio que más se abre paso hacia el cargo de primer ministro, que en la actualidad ostenta el aletargado Keir Starmer.
A través de su cuenta de X, el integrante de la Cámara de Representantes salió a confrontar con el argentino con quien se lo compara y que ayer interpretó otro de sus papeles de provocador en la Asamblea General, cuestionando al organismo e insistiendo con su demagogia malvinera.
“Debemos fortalecer la guarnición en las Malvinas para hacer que sea demasiado costoso para Argentina siquiera considerar una intervención militar”, escribió Farage, conocido por su acérrima defensa del nacionalismo británico, su postura contraria a la inmigración y por ser uno de los aliados del presidente estadounidense, Donald Trump.
“Ahora, es la hora de actuar”, exhortó en su mensaje el dirigente conocido desde hace décadas en su país pero cuyo nombre fue puesto en la palestra por ser el creador e impulsor del Brexit, la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea concretada hace seis años.
El objetivo de Farage fue ponerle un freno a la intentona del gobierno de Javier Milei de prohibir la explotación ilegal de hidrocarburos en el archipiélago argentino, como así también sancionar a las empresas que participen esas actividades.
El “Milei británico” está entre los primeros nombres para suceder a Starmer, a pesar de que sobre él pesan diversas causas por presuntos casos de corrupción.
Su partido desplazó a los conservadores y tiene la mira puesta en los comicios de 2029. En las municipales de mayo Reform UK ganó un escaño parlamentario, una intendencia, diez municipios y con ello casi la mitad de los concejales electos desplazaron a los conservadores a un tercer lugar y les ganó en algunos distritos al laborismo.
Pero Farage no fue el único que pidió reforzar la presencia militar británica en las islas. También se había expresado de esa manera el expremier Boris Johnson, quien cuando Milei agitó las sanciones a las petroleras en Malvinas le reclamó al Ministerio de Defensa británico que refuerce la presencia militar británica en el Atlántico Sur con “más aviones, tropas o barcos”.
Eso sí, en su pedido dijo lo que el presidente argentino es en verdad: “Milei es anglófilo y admirador de Thatcher”, sostuvo y advirtió que podría buscar apoyo político al “agitar el sentimiento popular apelando al tradicional nacionalismo”.