Aunque a nivel nacional se registran descensos en las coberturas de vacunación, en Tierra del Fuego la realidad muestra un escenario distinto. Así lo afirmó Laura Flores, jefa del vacunatorio del Hospital Río Grande, quien explicó que la demanda local se sostiene firme y, en algunos grupos, incluso se intensifica.
Flores señaló que en la provincia “se continúa vacunando sin interrupciones” en todas las etapas del calendario nacional: embarazadas, bebés, niños, adolescentes y adultos mayores. El incremento reciente de casos de tos convulsa también generó un movimiento mayor en los vacunatorios, sobre todo entre los lactantes, el grupo de mayor riesgo.
“Estamos vacunando a los menores de un año porque son los más expuestos. Muchos llegan específicamente por la tos, pero otros aprovechan para actualizar el calendario”, explicó. Entre los motivos más frecuentes de esquemas atrasados mencionó la pérdida de la libreta sanitaria, enfermedades transitorias de los niños o directamente el desconocimiento y el miedo. “Ahí está nuestra tarea: educar, informar y prevenir enfermedades a través de las vacunas”, sostuvo.
En cuanto a la comparación con años anteriores, Flores fue categórica: en el Hospital Río Grande la demanda no disminuyó. “Siempre ha sido alta. Vacunamos a población general y también a pacientes derivados de consultorios: personas con diabetes, cardiopatías, enfermedades oncológicas o distintos factores de riesgo. El personal de salud también sostiene una participación constante.”
La profesional subrayó la importancia de mantener esquemas completos en toda la comunidad. “Hay enfermedades que son prevenibles. Vacunarnos no solo nos protege, también cuidamos a quienes no pueden hacerlo por condiciones médicas. Eso es inmunidad colectiva: protegernos entre todos.”
El vacunatorio del Hospital Río Grande funciona de lunes a viernes, de 8 a 13 y de 14 a 18 horas.