lunes 11 de mayo de 2026

Información | 10 may 2026

Puerto Ushuaia

Hace un mes que la cúpula directiva del puerto de Ushuaia debió ser descabezada

32 días después de haber quedado expuestas las mentiras del presidente de la DPP ante el Fiscal y la Legislatura, Melella sostiene al ejecutor de crear una “zona liberada” para entregar el puerto.


El miércoles 8 de abril, en el seno de la Comisión Nº 2 de la legislatura fueguina; el Fiscal de Estado, Virgilio Martínez de Sucre, desnudó ante los parlamentarios la red de mentiras y omisiones con las que Roberto Murcia facilitó la intervención nacional del Puerto de Ushuaia. Hoy domingo 10 de mayo, 32 días después, de esa revelación oficial: ¿Cuál es la razón por la qué Murcia sigue en su cargo?

En cualquier Estado con salud democrática, un funcionario que reconoce ante el máximo órgano de control y ante el Poder Legislativo que "se pudo haber equivocado" al no consultar al Fiscal de Estado sobre una intervención federal, debería haber presentado su renuncia inmediatamente después de salir del edificio.

Murcia no solo "se equivocó". Según el Fiscal Martínez de Sucre, se le aconsejó explícitamente el 16 de diciembre presentar una cautelar urgente para frenar el zarpazo de la ANPyN. Los legisladores y legisladoras saben que Murcia desoyó el consejo de la Fiscalía, que ocultó la información y permitió que el puerto fuera cedido "llave en mano" a las 23:59 del 20 de enero. 

El Enigma de la Legislatura

Es muy llamativo que los legisladores presentes —quienes vieron a un Murcia "visiblemente afectado y sin palabras" al ser descubierto en su mentira— no hayan emitido hasta la fecha una sola resolución desnudando las revelaciones del Fiscal de Estado y exigiendo la remoción de toda la cúpula de la Dirección Provincial de Puertos de Tierra del Fuego.

¿La Legislatura se comunicó con el gobernador Gustavo Melella para transmitirle lo transcurrido y pedirle explicaciones? Si los representantes del pueblo permiten que un funcionario mienta en una comisión y continúe administrando (aunque sea formalmente) el mayor activo estratégico de la provincia, están enviando un mensaje de impunidad.

¿Para quién gobierna Melella?

La responsabilidad última recae sobre el Gobernador. Si Melella no ha apartado a Murcia de su cargo ni ha ordenado una investigación interna, está ratificando que el accionar del presidente de la DPP fue, en realidad, una orden ejecutada. Mantener a Murcia, es mantener el plan de la "zona liberada".

El Puerto de Ushuaia hoy recauda para la AGP nacional. La "llave de la provincia" fue entregada por un funcionario que mintió y por un sistema político que hoy elige callar. La permanencia de Roberto Murcia es el monumento a la desidia fueguina. Si no hay renuncia, si no hay sumario y si no hay acción legislativa, es porque en Tierra del Fuego la soberanía se declama en los actos, pero se entrega en la puerta cerrada de los despachos.

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias