En sus casi cinco décadas de existencia, las Abuelas de Plaza de Mayo entendieron que la búsqueda de lo más preciado, aquello que los represores les habían arrancado, era con otros. Por eso, para celebrar sus 49 años de lucha, decidieron homenajear a quienes caminaron tantos años con ellas. Entre los reconocidos estuvieron el periodista Víctor Hugo Morales, la genetista Mary Claire King y la presidenta de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, Graciela Lois. “Nosotras estamos todavía buscando, todavía encontrando”, dijo Estela de Carlotto, rodeada de decenas de nietos y nietas. “Tenemos vida, tenemos futuro. Que existan trabajo, pan, niños en la escuela –todo aquello que yo recuerdo que había y muy bien”, reclamó la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo.
Antes de las 18, la cuadra de Corrientes al 6200 empezó a colmarse de personas que venían a festejar con las Abuelas. Una fila que no dejaba de crecer en la que no faltaban abrazos y anécdotas mientras se esperaba que se abrieran las puertas del C Art Media.
En el escenario, los ingresantes eran recibidos con una leyenda que decía Abuelas de Plaza de Mayo, 49 años de esperanza, una lucha que inspira. En las primeras filas se fueron acomodando quienes serían galardonados junto con sus familias.
Entre el público estaban Máximo Kirchner, Eduardo “Wado” de Pedro, Juan Martín Mena, Victoria Tolosa Paz, Mayra Mendoza, Paula Español, Paula Penacca, Esteban Paulón, Eduardo Valdés, Hugo Yasky, Matías Moreno, entre muchos otros. Un aplauso rebotó en la sala cuando Estela de Carlotto apareció del brazo de su hija Claudia y de María Santa Cruz. Muchos y muchas se acercaron a saludarla. Ella se sentó cerca del premio Nóbel Adolfo Pérez Esquivel y la Madre de Plaza de Mayo Clara Weinstein.
La conducción de la ceremonia quedó en manos de dos de los nietos encontrados por las Abuelas: Leonardo Fossati y Claudia Poblete. Este año, el habitual coequiper de Fossati, Manuel Goncalves, no estaba porque viajó a Navarra, España, para representar allí a la asociación formada en 1977, pero grabó un video para estar presente. Claudia prometió que haría todo lo posible para no defraudar a las Abuelas, sobre todo a la suya, Buscarita Roa, que la miraba con atención desde la primera fila.
Cuando recién comenzaba el acto, Claudia Carlotto saltó como un resorte cuando vio llegar a su sobrino, Ignacio Montoya Carlotto. Cuando el hombre se acercó a saludar a su abuela, a Estela se le iluminó el rostro al ver a ese chico que tanto había buscado –y que hace doce años encontró–.
Antes de comenzar la entrega de las distinciones, hubo un momento para recordar a los amigos y amigas de las Abuelas que partieron. Entre otros, las periodistas Ernestina Pais y Lila Pastoriza, el artista plástico Carlos Alonso, la psicóloga Eva Giberti, el Indio Solari, el cineasta Luis Puenzo, la jueza María Roqueta, Piero, Rubén Rada y las Madres Enriqueta Maroni y Taty Almeida. Fabiana Almeida, hija de Taty, miraba el video desde las primeras filas.
En el acto hubo momentos para agradecer a las distintas entidades que colaboran para que Abuelas de Plaza de Mayo continúe con la búsqueda, que ya les permitió encontrar a 140 niños y niñas robados durante los años del terrorismo de Estado.
Se celebró que el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) –que estuvo cerca de dejar de funcionar por el desfinanciamiento del Gobierno de Javier Milei– pudo determinar quién es el padre de Marcos, el Nieto 128, que estuvo en el encuentro. Marcos se puso de pie. A los aplausos que le dedicaron, él respondió con los dedos en V. También se festejó que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) logró identificar los restos de 38 personas que estaban desaparecidas en la Loma del Torito, la zona aledaña al campo de concentración de La Perla en la provincia de Córdoba. “A pesar de los pactos de silencio y el negacionismo del Gobierno nacional, la verdad sigue saliendo a la luz”.
La del lunes fue la segunda edición del premio Abridores y Abridoras de caminos, que las Abuelas entregan a quienes colaboraron con ellas en la búsqueda, cuando, como dijo Estela, estar con “las locas” era un peligro.
La primera en ser distinguida fue la genetista estadounidense Mary Claire King, que fue clave en el desarrollo del índice de abuelidad, que permitía identificar si una persona era nieto o nieta de determinados abuelos ante la ausencia de los padres –que estaban desaparecidos–. Su premio lo recibió el genetista Víctor Penchaszadeh, que ya había sido galardonado el año anterior, y leyó un mensaje que envió su amiga y colega.
King sostuvo que había sido el honor de toda su vida haber trabajado junto a las Abuelas y que pensaba que ahora los nietos y las nietas eran considerablemente mayores a lo que ella era cuando comenzó a reunirse con las mujeres que los buscaban. La científica fustigó los alardes de motosierra o gritos cargados de mentira –reprimenda que tenía un destinatario directo, el presidente Javier Milei–. Y completó: “Que se vayan al infierno quienes niegan la historia de Argentina”.
La segunda homenajeada fue la actriz Leonor Manso; el tercero, el abogado Ramón Torres Molina. El letrado contó que recién terminada la dictadura recibió la visita de Estela de Carlotto y María Isabel “Chicha” Chorobik de Mariani, quienes fueron a consultarle si podía colaborar con ellas en la búsqueda de los nietos. “La respuesta era una”, admitió Torres Molina y recordó cómo se sumó al organismo. Lo escuchaban, entre otros, los fiscales Pablo Parenti y Javier de Luca.
Después le llegó el turno a Graciela Lois de recibir el galardón. Agradeció que fueran sus compañeras de lucha quienes la distinguían, y dijo que era un reconocimiento a todos los integrantes de Familiares que estaban y a los que la precedieron. Entre ellos, mencionó a Lita Boitano y Catalina Guagnini. “Nos creó la dictadura. Nos cambió la vida. No me recibí. No seguí militando en la Juventud Universitaria Peronista (JUP). Pero mi compromiso de vida es con todos mis compañeros”, dijo Lois ante la atenta mirada de sus hijos y nietos.
Más tarde, recibieron sus distinciones el jurista Cruz Melchor Eya Nchama y la cineasta Estela Bravo –ella, a través de su sobrina–. Al estilo Hollywood, como decía Fossati, hubo premios y espectáculos: actuaron Malena Guinzburg y Osky Guzmán y cantó y tocó Verónica Condomí. Una canción que hablaba de Latinoamérica unida hizo que muchos levantaran sus brazos y vivaran la reciente victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil.